domingo, 14 de diciembre de 2025

Festival ZAJ en Almorox (15-12-1965).

 

Viaje musical. Evento que se produjo un día como hoy de hace sesenta años. 

 

Si estás en el campo vareando olivos o podando viñedos y de repente, en medio del páramo, ves acercarse a unos músicos portando sus instrumentos, produciendo pitidos horrísonos, interpretando piezas desconocidas, estridentes y alejadas de lo convencional, yendo de un sembrado para otro y alejándose a continuación, seguro que pensarías que era un mal sueño o que esa gente estaba mal de la cabeza. Hoy lo llamaríamos frikada, entonces se tildó como extravagancia.

 

Entre diversas curiosidades de la línea de tren, en el libro describo una performance del grupo “ZAJ” realizada el día 15 de diciembre de 1965, interpretando música acompañados por los sonidos y el traqueteo del tren. Muy innovador para la época y de la que a ningún paisano había oído hablar. Por lo que he visto del programa y la época en que se desarrolló me da en la nariz que más de un vecino se quedaría perplejo y ojiplatico ante la propuesta de estos peculiares músicos. Visto sesenta años después me parece un evento demasiado singular así que entonces supondría una rareza para los paisanos, aunque he de reconocer que no hacían mal a nadie y romperían la monotonía y cotidianeidad de un día de diario en el pueblo.

 

 

[1]  “El caso es que Zaj, un grupo formado por Juan Hidalgo, Walter Marchetti y Ramón Barce, a los que se unieron posteriormente Esther Ferrer y José Luis Fernández Castillejo, entre otros, fue demasiado lejos y las instituciones no es que les mimaran precisamente. Fue, más bien, al contrario. Valga como prueba que en estas jornadas navarras interpretaron su pieza «El caballero de la mano en el pecho» y fue criticada duramente por esa prensa y también por el respetable. «Sin parecido con el Greco y pornografía pura. Aquí sí, el público intervino con frases ayunas de Academia», relataba un diario. Ya antes la policía había suspendido una actuación suya y al poco tiempo terminaron marchándose del país. 

 

También dieron su concierto Viaje a Almorox que consistía en subirse a un tren que iba de la calle Saavedra Fajardo al susodicho pueblo. Los intérpretes musicales serían, señalaba la invitación, «el personal ferroviario de las estaciones de la línea Madrid-Almorox y de los trenes de ida y vuelta, todos los participantes a este viaje y los viajeros que los acompañen, todos los habitantes de Almorox, y en general toda persona, animal, planta, mineral, objeto o cosa que de algún modo se relacione con los antedichos».

 

Había un ferrocarril que salía de la estación de Goya, junto al Manzanares, pasaba por Navalcarnero y terminaba en Almorox. Era una estación muy pequeña y decidimos que todos los componentes de Zaj se fueran a Almorox para hacer todo lo que se podía hacer en la calle y en el campo de Almorox. La gente nos miraba un poco raro, porque hacíamos cosas que no comprendían. Además, llovía. Allí se estrenó La caza, entre los viñedos, caminando kilómetros y kilómetros. Uno iba a la izquierda, el otro hacia la derecha… tal y como indica la partitura (Marchetti)”. 

 


 Adjunto los siguientes documentos e imágenes: 

1.    Tarjeta del viaje musical Madrid-Almorox.  

2.    Foto del grupo ZAJ en la calle Alfonso XIII (puerta del convento) junto a unos lugareños y una caballería.  

3.    Programa interpretado durante el viaje musical.

4. Billete del viaje Madrid-Almorox





[1] Web Jot down (Contemporary Culture Mag).

 

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